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Avanza la ampliación y refuncionalización de la Escuela Olazábal


La Subsecretaría de Infraestructura Social Básica continúa con la ejecución de la ampliación y refuncionalización integral de la Escuela 4-033 Laureana Ferrari de Olazábal, de Luján de Cuyo, cuyo edificio fue seriamente afectado por un sismo en 2015. La obra tiene un avance de casi 20%, lo que implica que hoy está por encima de la curva de progreso, y su ejecución está a cargo de la UTE Iron SA-Calzetta SA.

El objetivo de Infraestructura es concretar los trabajos lo antes posible y la conclusión está prevista para el inicio del ciclo lectivo de 2018. Si bien el plazo de ejecución de los trabajos en el establecimiento de nivel secundario, ubicado en el radio céntrico del departamento, es de 450 días corridos, la intención de la firma constructora es concluirla antes. La obra es financiada íntegramente con fondos provenientes del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.

Entre las tareas que ya se han ejecutado en el emblemático edificio educativo, figuran la demolición total de la vieja escuela Antonio Zinni (predio donde se construirán las nuevas instalaciones) y las correspondientes fundaciones en el terreno, varios muros y columnas de aulas hasta la altura de dintel.

Al respecto, la comunidad educativa de la Escuela Olazábal (proveniente de Luján de Cuyo y zonas aledañas) se ha mostrado muy conforme con el avance de la obra y espera que su futura concreción deje definitivamente solucionados los inconvenientes edilicios.

El director de Ampliación y Construcción de escuelas, Marcelo Orrico, indicó: “Estamos muy conformes con la calidad y rapidez de los trabajos hechos por la UTE. A tal punto, que actualmente se encuentran por encima de la curva de avance exigida a la fecha por el plan de tareas. Nuestro objetivo es concluirla para el inicio del ciclo lectivo de 2018”.

Reparaciones provisorias previas a la obra de fondo

Más allá de la obra de fondo, Infraestructura Social Básica ya intervino en febrero de 2016 la Escuela Olazábal. Fue a través de reparaciones que resolvieron provisoriamente los problemas edilicios que le ocasionó el movimiento telúrico de 2015, con el objetivo de haber podido habilitar el edificio para el inicio del ciclo lectivo y recibido a los más de 500 alumnos que posee la matrícula.

Esta intervención demandó una inversión de $660.000 e incluyó la realización de importantes refuerzos estructurales y apuntalamientos de muros que garantizaron el normal dictado de clases.

“La Olazábal fue una de las escuelas que sufrieron el sismo de 2015. Tuvimos que intervenirla con refuerzos estructurales y otros trabajos para que pudieran arrancar las clases allí. Pero el edificio necesitaba de una obra de fondo y por eso pusimos en marcha esta ampliación y refuncionalización tan importante”, agregó Orrico.