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La campaña “Doná sangre, hacés bien” duplicó los voluntarios en Mendoza


La meta es contar en 2019 con el 100% de donantes habituales y voluntarios. La donación de sangre es una responsabilidad social. La sangre debe ser renovada y resulta, obviamente, vital ante situaciones imponderables, como por ejemplo un sismo o cualquier otro episodio de carácter natural o humano. Y, por supuesto, resulta indispensable en el día a día para cirugías, pacientes oncohematológicos y politraumatizados. Lograr el 100% de donantes voluntarios y habituales es factible. De hecho, el Hospital Garrahan es un caso destacable en nuestro  país.

Además de la campaña que convoca a los ciudadanos a donar sangre en el Centro Regional de Hemoterapia, se llevan cabo colectas grupales junto a municipios, clubes y otras asociaciones. Para instrumentarlo, el director del Centro Regional de Hemoterapia, Pedro Ruiz, indicó: “Previamente se realiza un taller con el personal de la institución y luego se concreta la colecta. Vamos con un móvil, camillas y se hacen las extracciones en el lugar del trabajo”.

La campaña abarca también a exreinas de la Vendimia y está prevista la participación de deportistas. Tal es el caso de la peña “Martín Palermo” de Mendoza, que ya convocó a sus miembros a la sede del Centro Regional para donar sangre.

 

Sobre el origen del Centro Regional de Hemoterapia, Ruiz indicó que “el proyecto fue propuesto por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud”.

Al concentrar la sangre en un solo lugar, como sucede con el Centro Regional, se centralizan los donantes y la producción para lograr más eficiencia, equidad y universalidad. Los servicios de hemoterapia siguen funcionando y están abocados principalmente al paciente.

El proceso se inicia con la donación de sangre y sigue con el fraccionamiento, almacenamiento y distribución. “Así se optimiza el recurso y eso permite también la equidad y que todos reciban sangre tal como lo necesitan”, recalcó el funcionario. Además, señala que cada hospital tiene una demanda de sangre particular. Hay nosocomios que requieren mayor cantidad de unidades que otros y hay algunos a los que les cuesta mucho más conseguir donantes que a otros.

“El stock disponible en el banco de sangre debe ser el doble que necesitan los hospitales para cubrir cualquier contingencia y así, ante una catástrofe, estaríamos abastecidos”, indicó Ruiz.

Casi todos podemos donar

Tenemos que tener entre 18 y 65 años y estar sanos, con un peso mínimo de 50 kg y llegar a la donación bien descansados y con el DNI a mano.

Las limitaciones para donar es haber contraído hepatitis B y C, porque quienes hayan tenido hepatitis A de niños también pueden ser donantes. Tampoco pueden hacerlo quienes sean portadores de VIH o hayan tenido enfermedades como brucelosis, Chagas, HTLV (virus linfotrópico de células T) y sífilis.

Otros impedimentos son haber recibido transfusión, cirugía, tatuaje o piercing en el último año, así como conductas de riesgo sexual en el mismo período.

Dónde y cómo

El Centro Regional de Hemoterapia está en Garibaldi y Montecaseros de la Ciudad de Mendoza. Allí, cada día se reciben donantes, de 8 a 15. Previamente se realiza una entrevista breve y se le pide que descanse bien la noche previa.

Desde el centro se distribuye la sangre hacia todos los hospitales de la provincia, donde a la vez se reciben donaciones de los voluntarios que residen en otras zonas de Mendoza. Se puede donar sangre en los hospitales de San Rafael, General Alvear, Tupungato y Tunuyán, entre otros.

Nuevos vínculos, paso a paso

Para que el donante ingrese, hay un sistema admisión ágil que arranca con una entrevista: una especie de historia clínica orientada a conocer si la persona voluntaria reúne las condiciones físicas para hacerlo. El paso siguiente es un control de signos vitales y hemoglobina, entre otros parámetros clínicos.

Un simple pinchazo en el dedo es suficiente para obtener la gota de sangre que permitirá determinar el valor de hemoglobina y descartar anemia. Si todo está bien, después de otras determinaciones básicas, llega la extracción, que sólo demanda 10 minutos y, lo fundamental: no duele.

A partir de allí se esperan los estudios serológicos, en los que se estudia VIH, hepatitis, brucelosis y Chagas, entre otras.

Una vez que están los resultados, la sangre apta se traslada a una heladera. Llega al área de fraccionamiento, donde se separan algunas de sus distintas partes: glóbulos rojos, plasma y plaquetas.

Cada hemocomponente -glóbulos rojos, plasma fresco congelado, crioprecipitados y plaquetas- tiene condiciones especiales de almacenamiento y vencimiento. Las plaquetas tienen una particularidad: deben estar en agitación para mantenerlas en buen estado y sólo se mantienen cinco días.

Por eso, aunque el proceso parece simple, es de una complejidad alta, porque cada componente de la sangre tiene un ciclo vital distinto y cada paciente requiere diferentes dosis de alguno de los cuatro componentes básicos de la sangre. Por ejemplo, una persona en tratamiento oncológico de 70 kilos requiere 7 donantes para una dosis de plaquetas.

Video: http://salud.mendoza.gov.ar/donasangre/

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