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Llega al Independencia el elenco ecuatoriano dirigido por Ernesto Suárez


El sábado 17, a las 21.30, se presentará Banda de pueblo, uno de los más logrados montajes realizados por El Juglar, bajo la dirección del Flaco Suárez.

Será el próximo sábado, cuando la sala mayor de la provincia reciba a este grupo guayaquileño, que surge como un movimiento a partir del liderazgo del mendocino Ernesto Suárez, quien dejó marcada su impronta en el teatro ecuatoriano, cuando a su llegada al Ecuador, en 1976, se junta con un grupo de más de 100 jóvenes que buscaban un horizonte en el arte.

Banda de pueblo es la versión teatral de la obra narrativa homónima de José de la Cuadra, escritor guayaquileño que formó parte del grupo que propicio una revolución literaria en los años 30.

Es casi una paráfrasis autobiográfica del propio Juglar, Nazario Moneada Vera, montubio ecuatoriano, que recluta a 5 músicos empíricos y los convoca a profesionalizarse en el arte. Juntos emprenden la aventura que sintetiza tan bien la frase final de esta puesta en escena, dirigida por el Flaco Suárez, en Guayaquil, hace casi 40 años: “Seguirá la banda por los caminos del monte… en busca del pan cotidiano, ese que los hombres hermanos no permiten que de la tierra generosa para todos, sino sólo para unos cuantos”.

Los personajes de la banda, representados por Oswaldo Segura, Augusto Enríquez, Marcelo Gálvez y Giovanni Dávila, junto a todo el elenco del teatro El Juglar, formado por Sandra Pareja, Roosevelt Valencia, Medardo Goya, Henry Layana Franco, Elvira Carbo, Isidro Murillo, Cecilia Caicedo, Miriam Murillo, Azucenita Mora, Raúl Pintos, Carmen Espinoza y Luis Aguirre, nos muestran, en ese tono de realismo mágico tan en boga en ese tiempo en la literatura del continente, la vida agraria del Ecuador, que dista en muy poco de la del resto de la América hispana: sus costumbres, sus tradiciones, su idiosincrasia y ese humor con que la gente sencilla acostumbra tomar la adversidad.

Ahí está Rosita, la tabernera, que es pretendida por estos músicos enamoradizos, la procesión del santo en la fiesta patronal de un pueblo vecino, la fuga de los conscriptos de una guarnición militar, que desdeñan el rifle por la guitarra y el bombo, las danzas alrededor de la vaca loca, el concierto privado para el gamonal de la hacienda, y la muerte, la inevitable muerte que ronda alrededor del mayor de los integrantes de la banda.

Para la realización de este proyecto, los juglares se sumieron en un profundo proceso de investigación sobre el momento histórico-literario y toda la obra de De la Cuadra, fruto del cual surge una de las piezas mejor acabadas de la teratología ecuatoriana del siglo XX.

El Juglar y su Banda de pueblo se presentarán sólo por una noche, en el Teatro Independencia, para rendir homenaje a su mentor, Ernesto Suárez, en su ciudad natal.

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