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Luciano Ruiz : creador de nuevos mundos 


Luciano Ruiz es actor y director, se formó en estas tierras, pero decidió llevar su arte al viejo continente. Soñó, peleó, gestionó y así, logró crear su propio elenco, con el que regresa a la provincia que lo vio nacer, el próximo domingo, a las 17.30, dónde ofrecerá la obra Librotorio, escrita por Sergio Martínez, en el Espacio Cultural Julio Le Parc.

Durante la charla surgen nombres como el de Juan Cristóbal Comotti y Julián Chabert, pero también elementos tan típicamente nuestros como los aromas de Mendoza y las tortitas. Su compromiso social sigue intacto y nos cuenta cómo han sido los últimos años, en España.

-¿Cómo han sido estos trece años fuera de Mendoza?

-Al principio llegué como cualquier argentino exiliado económico. Tuve que ponerme a trabajar en el transporte de reparto y hacía lo que podía, pero seguí con la investigación teatral permanentemente, consiguiendo libros y ese tipo de cosas. Después, tuve la posibilidad de trabajar con La Fura dels Baus y con el Cirque du soleil, hasta que pude emprender mi pequeño proyecto teatral-cultural, alquilando una sala de teatro, en Barcelona, y haciendo formación de actores, hasta llegar a lo que tengo hoy, que es una compañía y un primero, segundo y tercer nivel de enseñanza teatral.

-Si tuvieras que definir tu trabajo, ¿cómo lo harías?

-Hacemos teatro social, que me viene de la escuela de aquí, de Mendoza, cuando yo formé el grupo de teatro El Enko Compañía Teatral, con Juan Cristobal Comotti, Julián Chabert, Iván Tula y Villy Villegas. Nosotros ya hacíamos este tipo de teatro, siempre con un mensaje, siempre con la posibilidad de poder gritar y decir lo que está pasando, luchar por lo que nosotros creemos que son ciertos valores y por la necesidad que tiene todo actor de ser escuchado.

-¿Cómo ves la cultura de Mendoza?

-Siempre la he defendido, porque tenemos unos grandísimos actores, sobre todo en el teatro, donde tenemos grandísimos hacedores. Hay muchos maestros, muchos genios y yo siempre me hincho el pecho hablando de ellos allá en el exterior.

-¿Cómo han tomado tus artistas este encuentro con el público mendocino?

-Ellos están encantados, se han sentido muy bien recibidos. Raúl Alcaraz, Marta Rabulá y David Maya son los actores catalanes que son parte de mi proyecto de enseñanza y están en la compañía. Ya les había adelantado que el mendocino es una persona muy hospitalaria, pero una cosa es que uno se los diga y otra que lo estén viviendo. La gente los recibe de muy buena manera, como tratamos los mendocinos a los turistas, siempre. Con respecto a la obra, hemos hecho un par de funciones y son muy agradecidos, sobre todo los niños, que después hablan con los actores y les cuentan qué han entendido y ellos se sorprenden mucho, por la recepción de los niños de todas las edades.

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-¿Qué extrañás de Mendoza?

-Todo. Es mi tierra. Extraño el olor a Mendoza. La familia, los amigos, la gente de teatro, el juntarme con los compañeros para hacer una unión de actores y estar todos juntos, siempre peleando por lo mismo o aprendiendo de los compañeros. Allá es como más sectario, las salas independientes están todas separadas y no tienen una asociación de actores, como aquí. No se juntan entre ellos y se intercambian entre grupos para hacer una obra. Eso se extraña mucho. También extraño las comidas, las tortitas. ¡Por favor, manden las tortitas! (ríe).

-¿Qué diferencia hay entre la cultura en España y en Mendoza?

-La creatividad que te da la falta de recursos. Allá la gente siempre te resalta cuánta creatividad hay en nuestras puestas en escena, con tan pocos recursos. Sin embargo, el arte allá carece de tanta creatividad, pero porque tienen todos los recursos. Hay dinero para hacer una infraestructura de escenografía. Uno, cuando va a ver una obra de teatro europea, ve mucha cuestión visual y quizás tienen más falencias en la puesta en escena, en la dirección o en la actuación. Hay muy buenos actores, pero les falta esa creatividad de aquí que nos la da el alambre.

La compañía Comediarte seguirá llevando su mensaje. Dentro de algunos días, se presentarán con la obra Librotorio, en el teatro Independencia. Luciano y “sus” actores seguirán caminando las calles de nuestra provincia, pero volverán a España y, cuando lo hagan, seguirán llevando un poco de nosotros, de esa forma especial de hacer las cosas: con imaginación y el poder de la gestión.