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Obesidad: en un año, el Perrupato suma más de 400 pacientes


El programa de Obesidad que lleva adelante el Hospital Perrupato de San Martín ya reunió más de 400 pacientes que concurren al centro asistencial en busca de ayuda. Trabajan nutricionistas, psicólogos, kinesiólogos junto a médicos especialistas, para cambiar hábitos alimentarios.

La jefa del Programa, Gladys Aruta, señaló que aumentó la cantidad de pacientes obesos y lo atribuye a dos factores: al ritmo actual de vida, la tendencia a la comida chatarra y la influencia de la publicidad. Por otro lado, y alentada por los resultados obtenidos, destacó importantes avances en aquellos con obesidad mórbida que han logrado bajar hasta 60 kilos, lo que estimula a otras personas a iniciar el tratamiento.

En este contexto, remarcó que la premisa está centrada en la necesidad de que los pacientes “modifiquen hábitos, seleccionen alimentos saludables, varíen las cantidades que ingieren e incorporen actividad física a la rutina cotidiana. Siguiendo todas estas recomendaciones, logran descender de peso”, aseguró la médica.

El equipo de profesionales trabaja sobre la prevención porque sostienen que una vez detectado el sobrepeso “se puede hacer un cambio de vida para no llegar a padecer enfermedades asociadas a la obesidad”.

La patología se aborda desde el aspecto psicológico, por eso se intenta que el paciente haga reconocimiento de emociones, sentimientos y que pueda efectuar una separación con la alimentación. Silvia Saldaña, psicóloga del programa, sostiene que “no se debe creer que la alimentación o algo de lo que pueda comer puede solucionar de alguna manera lo que el paciente está sintiendo. Debe reconocer y separar una cosa de otra”.

“Nosotros no hablamos de dieta sino de cambios de hábitos, porque muchos entienden la dieta como una conducta que se establece sólo por un tiempo y, transcurrido ese período, luego pueden volver a comer como antes, y terminan fallando. La idea es ir incorporando cambios, con pequeñas metas, que se hacen de a poco y de forma progresiva”.

Silvia Plaza, una de las nutricionistas del programa, manifestó que a todos aquellos que llegan con sobrepeso u obesidad, es necesario brindarles información acerca de la alimentación saludable, señalar que no existen “alimentos mágicos” e insistir en un consumo variado, de todos los grupos de alimentos, teniendo en cuenta la cantidad y la calidad de ellos. Asimismo, restringir el consumo de grasas, comida chatarra, jugos, gaseosas o elegir las de bajo valor calórico, pero siempre con uso ocasional. El cambio de hábitos “no tiene que ver sólo con una imagen corporal sino con la salud”, remarcó la especialista.

Para conocer el estado del paciente y determinar el grado de obesidad, se relaciona el peso con la altura y, posteriormente, tras una entrevista, se obtienen datos sobre su rutina de vida, tipo, cantidad y calidad de comidas diarias, forma de cocción de los alimentos, entre otra información que surge en la consulta.